|
||||||||||||
|
|
|
Asisten al entierro de una señora dos hombres; el esposo, abatido, lloroso, resignado y el amante dando unos alaridos tremendos, llorando sin consuelo, tirándose los cabellos, a punto de sufrir un infarto. El marido (ahora viudo) se acerca solícito al amante y con gesto amigable le dice: Por favor Lucho, serénate un poco, ¡Ya me volveré a casar! Un amigo le dice a otro: ¿Sabías tú que Adán era el hombre más feliz sobre la tierra? ¿Por qué? Le pregunta el amigo. ¡Porque no tenía suegra! Hombre, me acabo de comprar un aparato para la sordera que es una maravilla, me lo puedo meter en la oreja y nadie se da cuenta. Vaya, que cosas, ¿Cuánto te ha costado? ¡Las dos y cuarto! Van dos borrachos por la calle y de golpe se encuentran una escopeta, entonces uno piensa que es un telescopio y al mirar dice: ¡Por aquí no se ve nada! Entonces, el otro aprieta el gatillo, y la bala le atraviesa el ojo al que miraba, y sólo se le ocurre decir: ¡No me mires con esa cara, que yo también me he asustado! Hola amigo, qué le pasa, lo veo pensativo.
Es que me están diciendo viejo cornudo. No les des bola, tú no estás tan viejo.
|
|
|
||||||||
|
|
||||||||||||
©Copyright 2005-2006 Hispanosnet.com, all rights reserved.