Bienvenido a hisapanosnet.com. Hoy es

Añadir a favoritos   

Inicio : Chistes : De  matrimonios

Están charlando una mujer y su marido:

Cariño, si mi madre quiere venirse a vivir con nosotros, tendremos que comprarnos una casa más grande.

No lo intentes cariño, tarde o temprano nos acabará encontrando.


Llega una pareja un poco mayor, de unos 30, a un restaurante, el señor muy contento sienta a su acompañante y luego se sienta él, luego le dice al mesero:

Para empezar nos traes algo de tomar y nos pones a enfriar una botella de champaña.

El mesero le pregunta:

Y a su señora qué le traigo de tomar.

El señor le dice:

A mi señora le pones un fax y le dices que la estoy pasando de maravilla.
 


La mujer está leyendo un libro y le dice al marido:

¡Qué descaro! ¿Quieres creer Alberto, que un tal Pablo Neruda ha publicado un libro copiando las poesías que me escribiste cuando éramos novios?


Le dice la esposa al marido:

Mi amor, ¿Qué quieres que sea el bebé?

Y el esposo le contesta:

Me conformo con que sea mío y no del vecino.


El anciano estaba postrado, casi moribundo cuando sintió el aroma de los dulces horneados que tanto le gustaban. Haciendo un gran esfuerzo se bajó de la cama y se dirigió a la cocina. Fue lento y trabajoso, a veces casi arrastrándose hasta que logró llegar a la fuente de los ricos aromas. Sobre la mesa había varias bandejas de las golosinas recién horneadas. Se arrastró lo más cerca que pudo de la mesa, y utilizando las últimas fuerzas que le quedaban estiró la mano, un poco más y casi toca las golosinas y de pronto siente un agudo dolor en la mano y se deja caer. Mira arriba y ve a su anciana esposa con la espátula en la mano amenazando con golpearlo otra vez que le dice:

No te atrevas a tocar otra vez, son para tu funeral.


 

©Copyright 2005-2006 Hispanosnet.com, all rights reserved.