|
||||||||||||
|
|
|
Inicio : Chistes : De matrimonios Un hombre le dice a un amigo: Juan, tu mujer te engaña con otro. Juan sorprendido le dice: ¡Con otro! ¿Y cómo es él? El amigo le responde: Es moreno, alto, de barba. Juan acota: Aaah, es el mismo, yo pensé que
en realidad me engañaba con otro. Esta era una vez un señor que estaba con su amante y la señora estaba embarazada, ya tenía 6 meses, y el señor estaba preocupado porque no sabía cómo esconder a la amante para que la esposa no se diera cuenta, y se le ocurrió una idea, y le dijo: Yo te voy a mandar para España y cuando tengas el bebé me vas a mandar
una tarjeta que diga: "spaghetti" y yo sabré cómo inventármelas para ir a
ver al bebé, y le dio un par de pesos y se fue. "Spaghetti" "spaghetti" "spaghetti " "spaghetti". Un señor muy preocupado se encuentra con su amigo en la calle, y su amigo le dice: ¿Por qué estas tan preocupado? Es que mi esposa fue a comprar el periódico hace tres días y no regresa. Y su amigo le dice: Tres días sin periódico no pasa
nada. Un día la esposa muy disgustada le dice a su esposo: Estoy cansada de tu sentido de pertenencia, todo el tiempo andas diciendo: mi casa, mi carro, mi esposa, mi televisor, ¿No habría alguna forma de que cambiaras esa actitud? El esposo la mira y le dice: Bueno, está bien, quieres por favor alcanzarme nuestros calzoncillos. Llega Juan a la cantina y le dice a su compadre: Oiga compadre fíjese que ya no aguanto a mi mujer, no debí casarme con una luchadora profesional, y ahora me maltrata mucho, si llego un minuto tarde me hace la quebradora, si llego dos minutos tarde me plancha, y si llego tres minutos tarde me da media hora de patadas. Entonces, el compadre, viendo la situación de Juan le dice: Juanito, tengo la solución para ti. ¿En serio compadre?, le dice Juan. Sí compadre, métase a clases de karate y verá que se acaban sus problemas. Gracias compadre, dice Juan, y se va a tomar sus clases de karate. Cinco meses después, Juan llega a su casa media hora tarde y se dice a sí mismo: Ahora si va aprender mi mujer a respetarme; toca la puerta con todas sus fuerzas, y cuando su mujer sale, Juan grita: ¡Iiiihhhhhhhhhhaaaaaaaa!, y la mujer contesta: ¿Ya qué? ¡Ya llegué querida!
|
|
|
||||||||
|
|
||||||||||||
©Copyright 2005-2006 Hispanosnet.com, all rights reserved.