¿QUÉ ES LA ASTROLOGÍA?
La
astrología es un conjunto de creencias que pretende conocer y predecir el
destino de las personas, y con ese conocimiento pronosticar los sucesos
futuros. Supone el llegar a ese conocimiento mediante la observación de la
posición y el movimiento de los astros. Las personas que practican la
astrología sostienen que las posiciones de éstos ejercen influencia o
tienen correlación con los rasgos de la personalidad de la gente, los
sucesos importantes de sus vidas, e incluso sus características físicas.
En la antigüedad, la astrología concurría con la astronomía (estudio
científico de los cielos), pero a medida que la humanidad ha avanzado en
conocimiento y ha entendido mejor la propia realidad, la astrología ha
quedado relegada (al igual que la alquimia) como una reminiscencia, como
lo sería el Oráculo de Delfos o la adoración a los dioses egipcios. El
empleo de esta disciplina en el mundo actual, con la pretensión de ser
conocimiento válido, la vuelve una pseudociencia.
La palabra proviene del griego: αστρολογία, de άστρον (ástron), ‘estrella’
y λόγος (logos) ‘palabra, estudio’, es decir; Estudio de los cielos.
Astrología occidental
Según la astrología occidental, el destino de cada ser humano se vería
afectado en gran medida por el influjo de la posición de los astros, en el
momento y lugar de su nacimiento, a partir de los cuales se obtiene su
carta astral. El movimiento de los astros marcaría la suerte de
individuos, e incluso de grupos, países, negocios, etc.
Los signos del zodíaco
La posición relativa del Sol respecto de las constelaciones del zodíaco en
el momento del nacimiento de una persona determina su signo astrológico.
Las constelaciones son grupos de pocas estrellas que el hombre ha dado
nombre y forma para poder ubicarse en el cielo y aparentan estar fijas en
el cielo. La eclíptica, que es el plano por el que se traslada la Tierra
respecto al Sol, es especialmente importante para la astrología. Allí
están las doce constelaciones de las «estrellas fijas». En el sentido
contrario a las agujas del reloj, son:
Aries
Tauro
Géminis
Cáncer
Leo
Virgo
Libra
Escorpio
Sagitario
Capricornio
Acuario y
Piscis.
Los tamaños y formas de las constelaciones han sido fijadas por
convención, siendo de tamaños muy variados. Según esta convención se
aceptan 88 constelaciones claramente delimitadas usando el sistema de
coordenadas estelares.
El mapa astrológico
A diferencia de lo que se piensa habitualmente, la astrología no se reduce
a la definición psicológica de los nativos de los signos zodiacales.
Muestra por el contrario una compleja estructura de la que forman parte
las posiciones de todos los planetas, junto con el Sol y la Luna, según la
visión aparente que tenemos de ellos desde la Tierra. Desde aquí los vemos
en línea con algún signo zodiacal, y el astrólogo entiende entonces por
ejemplo que “la Luna está en Piscis”, o que “tu Mercurio está en Leo”...
Cada uno de los planetas corresponde a un arquetipo que se relaciona con
el signo en el que está emplazado, fusionándose las carácterísticas de
ambos. Lo mencionado se relaciona con lo que en astrología recibe el
nombre de carta astral. Pero la formación de ésta tiene en cuenta por otra
parte, los ángulos que forman los planetas con la Tierra en un momento
dado, unos respecto de otros, y que reciben el nombre de spectos. Por
último, la carta astral tiene su estructura en las Casas, que corresponden
a la división de la superficie de nuestro planeta en doce secciones, las
doce Casas. La marca astrológica que da paso en el gráfico astral a la
primera casa, es bien conocida por su nombre, el Ascendente. Se trata del
signo que asciende por el horizonte en la fecha y hora de nuestro
nacimiento.
La eclíptica
La eclíptica es la banda circular que define el plano que contiene a la
órbita que la Tierra recorre alrededor del Sol. Visto desde la Tierra, es
la región del cielo que recorre el Sol al moverse por el cielo. Los
astrónomos la utilizan como plano fundamental de uno de los sistemas de
referencia para medir la posición relativa de los objetos astronómicos, ya
que permanece muy estable sobre el fondo de las «estrellas fijas».
En este sistema de coordenadas, la posición de un planeta se calcula
usando dos números, análogos a las coordenadas geográficas:
La latitud eclíptica mide la desviación del planeta del círculo en
cuestión, y se mide en grados.
La longitud eclíptica se determina midiendo en el sentido contrario a las
agujas del reloj, la dirección desde el punto cero en la eclíptica. Toma
valores entre 0 y 360°.
El punto cero en la eclíptica se estableció usando el equinoccio vernal
(que significa ‘de la primavera’) en el hemisferio norte —el 21 de marzo—
la jornada durante la cual el día y noche tienen la misma duración en todo
el planeta (la palabra «equinoccio» proviene del latín aequi noctium, que
significa ‘igual noche’). Este punto se define matemáticamente usando el
punto de intersección entre el ecuador y la eclíptica (el plano formado
por la órbita de la Tierra). El ecuador celeste se determina por la
posición del eje de la Tierra en el espacio. Si este eje permaneciera
siempre estable, el equinoccio vernal del 21 de marzo sería un punto fijo
en el espacio.
Al alcanzar la astronomía un alto desarrollo en la antigüedad durante la
edad helenística entre el 200 a.C. y el 200 de nuestra era, el equinoccio
vernal en el hemisferio norte se situó entre las fronteras de las
constelaciones de las estrellas fijas de Aries y Piscis. Los astrólogos de
la época dividieron el círculo de la eclíptica en doce segmentos iguales
de 30° usando este punto cero como un marco de referencia. A estos
segmentos se les dieron los mismos nombres de las constelaciones de
estrellas fijas que quedaban más o menos encuadradas por estas zonas. Es
importante distinguir estos segmentos de 30° de la eclíptica (o signos del
zodíaco), de la constelación zodiacal de estrellas fijas de fondo de las
que tomaron su nombre en el pasado, y que, a diferencia de los signos del
zodiaco, no corresponden a parcelas de la esfera celeste iguales entre si.
La precesión de los equinoccios
Lo mismo que el de una peonza, el eje de la Tierra está sometido a un
movimiento de precesión. Esto es consecuencia de que la Tierra no tiene
una simetría esférica perfecta y de la atracción gravitatoria combinada de
la Luna y el Sol, principalmente. Como resultado, el eje de la Tierra
describe un movimiento cónico alrededor del polo casi-fijo de la
eclíptica. Una rotación completa del eje de la Tierra alrededor del de la
eclíptica siguiendo de este cono toma aproximadamente 26.000 años. Como
resultado, el ecuador celeste también se desplaza, de modo que sus puntos
de intersección con la eclíptica —los puntos equinocciales— se trasladan
de este a oeste a lo largo del círculo de la eclíptica; es decir, en
dirección opuesta al zodíaco normal.
El equinoccio vernal, que corresponde al inicio de la primavera en el
himisferio norte, tarda aproximadamente 26.000 años en hacer una
revolución completa alrededor de la eclíptica; es decir, a través de las
doce constelaciones del zodiaco. Tarda una doceava parte de este tiempo
—aproximadamente 2160 años— para transitar cada signo zodiacal. En la
antigüedad el equinoccio vernal se ubicó entre los signos de Piscis y
Aries, y debido al movimiento de precesión, en la actualidad se ubica en
la zona fronteriza entre las constelaciones de Acuario y Piscis,
moviéndose lentamente hacia Acuario. Debido a que las constelaciones
carecen de límites claros, es difícil definir exactamente cuándo el
equinoccio vernal pasará de la constelación de Piscis a la de Acuario, es
decir cuándo comenzará la llamada Era de Acuario. Dependiendo dónde se
dibuje este límite, ocurrirá en algún momento entre 2100 y 2500 DC.
La astrología occidental no usa el fondo de las estrellas fijas como
referencia, sino que divide la eclíptica en doce segmentos iguales, de 30
grados cada uno, empezando por el equinoccio vernal y asignándoles los
nombres de las antiguas constelaciones zodiacales, empezando por Aries. El
equinoccio vernal es el punto de referencia a partir del cual se realizan
medidas sobre la eclíptica y sobre el ecuador celeste. A causa de la
precesión de los equinoccios, en la actualidad, el segmento del zodíaco
conocido como Aries se sitúa, en realidad, sobre la constelación de
Piscis.
Sólo en algunas áreas específicas de la astrología —como la astrología
mundana que se ocupa de los grandes cambios de época— la relación entre
estas constelaciones de estrellas fijas y la eclíptica se toma en
consideración. De esta manera, se hace referencia a las grandes Eras (de
Piscis, de Acuario, etc).
Fuente: http://es.wikipedia.org
|

|