24 de enero de 2008
MENTIRAS SOBRE IRAK
BUSH Y ASESORES MINTIERON 935 VECES PARA JUSTIFICAR
GUERRA EN IRAK
El presidente norteamericano y Collin Powell fueron
quienes hicieron el mayor número de declaraciones falsas sobre Irak, según
un estudio del Center for Public Integrity
El
presidente George W. Bush y otros altos funcionarios del gobierno
estadounidense no tuvieron la menor consideración por la verdad en el
periodo previo a la guerra en Irak, al mentir 935 veces en un lapso de dos
años, reveló un estudio divulgado este miércoles.
Bush y el entonces secretario de Estado, Collin Powell, hicieron la
mayoría de las declaraciones falsas mientras buscaban conseguir apoyo para
la invasión que en marzo de 2003 derrocó al dictador iraquí Saddam Hussein,
dice el estudio.
La investigación del Center for Public Integrity (Centro para la
Integridad Pública) identificó "935 declaraciones falsas por parte de ocho
altos funcionarios del gobierno que mencionaron la posesión por parte de
Irak de armas de destrucción masiva o vínculos con Al-Qaida, en al menos
532 ocasiones diferentes".
"Bush y siete de los más altos funcionarios de su gobierno metódicamente
propagaron información errónea durante más de dos años a partir del 11 de
septiembre de 2001", dijo el Centro.
"Estas falsas declaraciones aumentaron dramáticamente en agosto de 2002,
justo antes de la consideración en el Congreso de una resolución sobre la
guerra y durante las críticas semanas de comienzos de 2003 cuando el
presidente entregó su mensaje sobre el Estado de la Unión y Powell hizo su
memorable presentación ante el Consejo de Seguridad de la ONU", agregó el
Centro.
El estudio también cuestionó "las repetidas afirmaciones de los
funcionarios de la administración Bush de que ellos fueron meramente
víctimas involuntarias de mala inteligencia".
El estudio detectó que el presidente hizo la mayoría de las declaraciones
falsas al referirse 260 veces a las supuestas armas de destrucción masiva
de Irak y a los supuestos vínculos de Al-Qaida con el régimen de Bagdad.
Pero el entonces secretario de Estado Powell le sigue con 254
comunicaciones falsas, de acuerdo al estudio realizado por el fundador del
Centro, Charles Lewis, y sus investigadores.
Las acusaciones de que el dictador iraquí poseía un arsenal de armas de
destrucción masiva fueron el principal argumento usado públicamente en los
parlamentos alrededor del mundo y en las Naciones Unidas para justificar
la invasión comandada por Estados Unidos.
Después de la invasión se confirmó que estos cargos no eran verdaderos,
pues ningún arma de destrucción masiva fue encontrada por las fuerzas
invasoras.
También hicieron afirmaciones falsas el vicepresidente Dick Cheney, la
entonces consejera de Seguridad Nacional Condoleezza Rice, el entonces
secretario de Defensa Donald Rumsfeld, el ex subsecretario de Defensa Paul
Wolfowitz, y los portavoces de la Casa Blanca Ari Fleisher y Scott
McClellan, dice el estudio.
"Este es un informe como ningún otro, que cuestiona más de 900 falsas
declaraciones que fueron el sustento del gobierno para la guerra", expresó
el director ejecutivo del Centro, Bill Buzenberg.
Cheney, por ejemplo, el 26 de agosto de 2002, en un discurso ante una
convención nacional de Veteranos de Guerra, afirmó: "no hay dudas de que
Saddam Hussein ahora tiene armas de destrucción masiva".
El entonces jefe de la CIA, George Tenet, hizo notar poco después de que
las declaraciones de Cheney excedían los informes entregados por su
Agencia hasta ese momento, recuerda el informe.
A fines de septiembre de 2002, al aproximarse la votación de la
autorización de la guerra en el Congreso, Bush insistió en un mensaje
radial de que el régimen de Bagdad era una amenaza global.
"El régimen iraquí posee armas biológicas y químicas, está reconstruyendo
las instalaciones para hacer más y, de acuerdo al gobierno británico,
podría lanzar un ataque biológico o químico en tan solo 45 minutos luego
de que sea dada la orden", dijo Bush.
Fuente: AFP
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